miércoles, 31 de diciembre de 2014

Declaración de intenciones

Este blog nace por egoísmo, pues escribo sólo para evadirme y entretenerme; o sea, un sano ejercicio onanista. Quizá sean motivos innobles para algunas personas, pero carecen de importancia si tú haces lo propio con mis artículos: pasar un buen rato leyéndolos. Luego, si quieres, comenta con plena libertad; yo eliminaré únicamente los mensajes soeces. Aunque en mi blog anterior, que duró varios años, nunca tuve un mensaje ofensivo, prefiero dejar claro este asunto. De todas formas, existe la posibilidad de que esto sea un páramo solitario porque ya no puedo ser tan productivo como antes y, además, los lectores son una raza minoritaria.

Trataré varios temas: literatura, cine, televisión, filosofía, videojuegos y cualquier otra cosa que se me ocurra. Soy uno de esos pirados que dedican su tiempo a escribir libros, así que la literatura tendrá más presencia..., o puede que no. Ya veremos. Es posible que me dé por recorrer otras sendas. Qué bonito quedaría citar ahora a Frost, aquello de los caminos que se bifurcan y demás. Paso. Yo prefiero ir a campo traviesa, machete en mano y con el rifle al hombro. Si de repente me apetece escribir sobre ammonoideos, para allá que voy. También escribiré relatos; relatos extraños y surrealistas que harán las delicias de unos pocos. Por desgracia, las rupturas con lo tradicional conllevan incomprensión.

Sinceramente, hay algo de lo que no me gusta nada hablar: mis obras. Les dedicaré una entrada si consiguen permear el hermético universo editorial, pero nada más. Creo que cuando se publica algo, se transforma en un producto que no te pertenece exclusivamente a ti: una parte de la novela pasa a ser del público, el cual tiene derecho a subrayar aquello que le haya llamado la atención; sobre todo después de haber entregado su tiempo y dinero. Tampoco diré nada sobre el insalubre mundillo literario, porque los críticos sinceros ya han señalado dónde está el lastre sobrante. El humo y las pseudoeditoriales son columnas que sostienen a quien se lo merece.

Como no habrá muchas entradas, he colocado un gadget que permite seguirlo por correo electrónico. Así no tendrás que jugar a la lotería, echar un vistazo para ver si he publicado algo o no.

Un saludo a todo humano, animal o extraterrestre que lea esto. Me consta que los ammonoideos son los mejores lectores. 

4 comentarios:

  1. ¿Qué tendrá de diferente este nuevo blog con La vieja calle del panadero? Desde hace un par de años procuro leer todo lo que escribes, aunque nunca comento tus entradas, o tal vez sí; una o dos veces en tu antiguo blog, no recuerdo... En fin, suerte y saludos desde Venezuela.

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    1. Hola, Jesús. No habrá muchas diferencias: menos reseñas literarias y menos entradas en general. El trabajo me ha puesto entre la espada y la pared: tengo que elegir entre dedicarle tiempo al blog o a mis libros. A ver si puedo escribir una entrada al mes...

      Muchas gracias por leerme y saludos desde España.

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  2. Hola Alejandro
    Es extraño llamarte Alejandro, te cuento que al buscar tu blog en la pestaña de favoritos pensaba "¿Qué habrá escrito Watson?" para luego leer tus entradas.
    Estaré alerta a tus demencias vespertinas. Seguirá siendo interesante leerte, saludos.

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    1. Lo entiendo: son muchos años usando el mismo nick. Ahora no me compliqué la vida y puse mi nombre; no tenía ganas de pensar en un apodo nuevo.

      Tengo que enlazar tus blogs por aquí, que de esa manera me entero mejor de tus actualizaciones.

      Saludos, Diego.

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